Hay sueños que comienzan mucho antes de que alguien pueda verlos: a veces empiezan con una canción guardada en el celular, con una idea que parece imposible o incluso con un trabajo que nada tiene que ver con aquello que realmente quieres hacer. Para Young Miko, perseguir ese sueño significó convertirse en tatuadora. Cada tatuaje se convirtió en una pequeña parte de su camino musical.
La nueva cara del urbano
El reguetón y el trap ya habían cambiado las reglas de la música latina, pero cada generación encuentra nuevas maneras de apropiarse de esos sonidos. Young Miko tomó esa herencia y la llevó hacia su propio terreno, mezclando trap, reguetón, rap y pop mientras encontraba una forma muy personal de hablar sobre el amor, el deseo, las relaciones y todo aquello que también forma parte de crecer.
Primero fueron canciones compartidas en internet, Después llegaron “Riri”, “Lisa” y “Classy 101” junto a Feid, canciones que hicieron que aquella voz que comenzaba a sonar desde Puerto Rico, llegara a públicos cada vez más grandes.
Lo que alguna vez necesitó de tatuajes para poder comprar un micrófono terminó convirtiéndose en una carrera internacional. Y detrás de los éxitos hay algo que no ha cambiado: la libertad de hacer música sin quedarse atrapada en una sola etiqueta.
Young Miko representa justamente eso que hace que el urbano siga evolucionando. Un género que nació de distintas influencias, que durante años ha cambiado de forma y que hoy continúa abriendo espacio para artistas que encuentran nuevas maneras de contar quiénes son.
Con att., su primer álbum de larga duración, esa búsqueda tomó una nueva dimensión. Su música comenzó a moverse por diferentes sonidos sin perder la esencia que la llevó hasta ahí: hacer las cosas a su manera.
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Palacio de los Deportes
De los tatuajes que pagaron aquel primer micrófono a los escenarios internacionales hay una historia de perseverancia, pero también de evolución. Porque perseguir un sueño no siempre significa saber exactamente hasta dónde vas a llegar; a veces significa simplemente encontrar la manera de dar el siguiente paso.
Este 22 de septiembre, ese camino llegará al Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, donde una artista que comenzó tatuando para poder hacer música se encontrará con miles de personas que hoy cantan esas canciones que alguna vez fueron solamente un sueño. Y, lo mejor es que llegará con un disco nuevo: “Do Not” Disturb: Late Checkout”, álbum que no es más que una muestra de su solidez musical, pero también una prueba de que, aunque ha evolucionado, su esencia se mantiene intacta.
¿Dónde comprar?
Los boletos están a la venta a través de Ticketmaster, puedes comprar los tuyos dando clic aquí.
Precios
Los últimos boletos disponibles son entrada general y tienen un costo de $1,959 + cargos (Si deseas ahorrartelos asiste a las taquillas del Palacio de los Deportes, las cuales están abiertas de martes a sábado de 11:00 a 17:00 hrs)
Horario
La cita es a las 8:00 p.m. el martes 22 de septiembre.
Nos vemos en el Palacio.